Hoy soy velero

que navega libre

sin lastres,

con velas desplegadas,

agradeciendo al viento

su soplo.

Hoy soy antorcha

dispuesta a iluminar

sin quemarme, sin consumirme,

caminos oscuros

dónde la luz es utopía.

Hoy soy roca en la costa

inamovible al desaliento

fiel al mar que la moja,

que la acompaña,

que la da vida.

Hoy soy flor

que nace en primavera

con nuevos aromas

con la fuerza que da la tierra.

Hoy soy música,

armónica, alegre,

para sentirme viva,

para dar vida.

Hoy soy lo que soy,

con ojos abiertos

para aprender;

con manos tiernas

para acariciar;

con labios suaves

para besar,

con corazón grande

para AMAR.

M.B.