SOÑÉ UN SUEÑO SOÑADO
SOÑÉ UN SUEÑO SOÑADO
Soñé un sueño soñado
cuando la luna sobre mi vertía
la pasión en sabanas negras.
Las palabras se susurraban,
la piel se estremecía
con caricias de manos expertas,
que del amor sabían;
exploraban el mundo de mi cuerpo
desde montes a llanuras
con volcanes en activo.
Y unos labios de seda
a los míos se prendían
y con ellos jugaban
los tomaban, los bebían.
Y al despertar de este sueño
sentí las caricias,
los labios mojados,
los susurros gritados;
y el sueño soñado
en realidad se convertía.
M.B.




argivo dijo
Tantas mañana he soñado tenerla en la tibieza de las sábanas, y he depertado buscando su dulce presencia, siempre en fuga. Bello tu poema. Un abrazo. Argivo
28 Enero 2009 | 04:49 AM